4 de noviembre de 2008

Fuiste

FUISTE

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Fuiste entre mis manos lo que dio sentido al mundo. Con tu voz se hicieron música hasta los gritos de dolor, y tus gestos más que símbolo de la paz en mi interior. Bastaba tu presencia para llenar vidas vacías; y tus manos eran guía de almas solas y perdidas.
Fueron tu calma y paciencia salvadores del impulso, y fue sólo tu sonrisa el remedio contra el mal. Pudo tu sabiduría dar pelea a lo inventado, eso que otros desde arriba nos vendieron por verdad.
Fue tu corazón de fe capaz de inundar el mío y tus palabras el rescate anteponiéndose a la excusa. Diste abrazos que calcaron tu inherente fortaleza, y después de amarnos tanto, esa fuerza se quedó.
Fue tu poder de seducción el que desnuda me dejó, sin secretos que ocultar, sin complejos para odias… y esa firme convicción de darlo todo a los demás, pudo sumarle a esta mujer pura humildad y humanidad.
Fuiste hombre de carne y hueso, simplemente fuiste tú. Fuiste trébol en el bosque, y por fortuna te encontré, o me encontraste o fuimos ambos los culpables del ayer.

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3 de noviembre de 2008

Es lo que puedo

ES LO QUE PUEDO


Es único. Lo es todo.
No tengo otra cosa que entregarte.
Es completo tuyo.
Y me arriesgo al todo o nada.
Al menos hoy, mi amor,
no tengo miedo a perder.
Por qué llorar la última opción.
Por qué esperar ganar.
Por qué soñar.
No digas más, tómalo ya
o sin vueltas dime adiós.
Por qué llorar, si tú te vas
si no es suficiente lo que puedo dar.
Por qué rezar si al fin
con la cabeza elegirás.
Es esto lo que puedo dar, es amor ilimitado.
Es lo que puedes tomar.
Es lo que puedes vivir.
Es lo que quiero entregar.

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31 de octubre de 2008

No era él

NO ERA ÉL


Vi en él un fiel reflejo y copia auténtica de lo perfecto. Vi en sus ojos la dulzura que hace un tiempo me atrapó. Vi en sus movimientos lentos a aquellos mismos que escribieron cuentos... y en el aire de su respirar danzaban aires capaces de hacer vibrar...
Vi en él lo que extrañaba, cruel ausencia y amor tan real. Vi en él lo que quise ver, lo que nadie vio. Vi en él mis visiones, mis fragmentos de idiosincracia y belleza en su mirar. Por un instante lo fue todo, y me llevé la victoria... que seguía siendo imaginaria aunque no perdía su pequeña esencia de realidad.
Vi en él mi sol, mi Dios, a pesar de comprenderlo yo sola. Vi en él la luz y se hizo horizonte ahora alcanzable. Lo convertí en razón de vida, y él no entendió, pero se quedó. Él pasa sus días esperando que un día sí, tenga valor, para decirle qué fue lo que pasó... por qué habrá sido que lo amé (sin confesar que no era Él)..


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20 de octubre de 2008

Si miras hacia atrás

SI MIRAS HACIA ATRÁS

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Le ganaste al tiempo. Lograste estar intacto como si hubieses pasado ayer. Como si siguieras estando… enamorándome de ti. Y a pesar de estar lejano, entregas el deseo de escapar, de correr lejos, y superar la incomodidad. Vas llenándome de ganas de mirarte sin ser vista; y de evitarte sin quererlo; y de no hablarte aún muriendo.
Y tú ya sabes que has ganado, que muy poco te ha alcanzado, que fueron pequeñas cosas las que corrieron a tu favor, y discursos quizás no demasiado lógicos los que me hicieron entender. Y yo sé que casi no hay nada que me aliente a continuar, por contigo descubrir que puedo amar y ser amada, y en el hecho coincidir.
A mi juicio y comprender, fuiste tú el primer humano que apareció sin avisar, y al que no pude resistirme, si bien lo quise en mi interior. Aunque al verte me incomodaras, aunque no tuvieras la amabilidad de disimular.
Te paseabas delante de mis ojos, y te quedabas fijo como diciendo “soy estrella que yo sé que has de mirar”. Y me hablabas a mis espaldas, siempre seguro de que me sobraban oídos para ti… e increíblemente, cada seguridad que tenías eran pura realidad.
Fue algo indefinible. Tuvo mucho de mágico, y nos hizo irresistibles. Y no nos importaron las reglas, ni los modos, ni lo que pensaron los demás.
Fuimos lo que sentimos. Hubiésemos querido llegar lejos y llenarnos de historias. El amor nos volvió fuertes, capaces de caminar distantes sin dejarnos de extrañar ni un solo instante.
Si miro hacia atrás, me desespero por volver a vivirte. Sé que el cielo hará el resto. Y si la casualidad no juega de mi lado, puedo actuar a propósito.
Si miras hacia atrás… quiero que en sueños me veas otra vez enamorada de ti. Como ayer.
O mucho más.

“Las otras que te aman no tienen fuerza…”

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