3 de diciembre de 2016

Pour la gallerie


Fingimos sonrisas. Hablamos sin que haya temas por abordar en conjunto. Inventamos en público esa cordialidad que en privado, por doble y expresa voluntad, sabemos que no existe. Fanáticas de lo políticamente correcto, jugamos a llevarnos bien. Si alguien premiara a los hipócritas, seríamos seguro finalistas y sin dudas las dos grandes favoritas.
Frente a frente, la guerra está declarada y las reglas, acordadas por anticipado. Vale dar el alma entera, amar sin necesitar razones, subestimar riesgos, salir de escena, recalcular movimientos y volver por la victoria. Vale dar batalla, convertir lo poco probable en posible y más tarde en inevitable, olvidar quién llegó primero y quién en cambio fue la última. Last but not least, eso dicen.
Aprendí a ir por todo, o no ir. Esta vez solo puedo pelear: nadie bajaría los brazos a un paso de la gloria. El destino cruza los dedos, el azar prefiere no ver y conmovidos los dos, se abrazan. Comienza la última ronda entre dos aspirantes luchadoras, llenas de fe, decididas a robar protagonismo y a llevarse los laureles con un triunfo más evidente que ninguno.
El corazón me dice que esta es partida ganada. La alianza pour la gallerie se desvanece porque las apariencias engañan, pero no por demasiado tiempo. Triunfé en buena ley pero quizá nos volvamos a ver: nada es para siempre, siempre podrás volver.

16 de noviembre de 2016

Quiéreme


"Quiéreme como tú quieras
pero no me dejes de querer... ¡yo siempre te amaré!". 

Fascinada contigo me tienes
me retienes, me liberas y al instante me capturas otra vez
pues ves que yo por ti me dejo atrapar
levanto las armas, firmo el armisticio y declaro la paz.

No necesitas rezar
te pertenece mi amor y lo que quieras será,
búscame y verás que lo que sueñes se hará
que yo siempre doy más de lo que puedo entregar.

Quiéreme como tú puedas, sin medir si es suficiente.
Inconstante, desmedido, y que no importe cuán bien sale.
Hazlo a prueba y a error: benditos tus aciertos, benditos los fracasos.
Te pertenece mi amor y lo que quieras tendrás.

12 de octubre de 2016

Escoba nueva barre bien


Dijo que ya no siente nada y que quiere terminar con esto. Dijo ser honesto conmigo y consigo mismo, que había sido feliz pero en algún punto las cosas eran ahora diferentes, aunque ese cambio fuera francamente difícil de explicar con al menos cierta exactitud. Respondí que lo iba a dejar ir porque entre mis ideas locas pero inamovibles estaba eso de que no se puede rogar amor: o es de a dos o no es, y no vale la pena insistir ni suplicar. Afirmé comprender algo tan lógico y concluí que a fin de cuentas él sin mí iba a estar mejor. Me despedí sin llorar, se marchó sin vacilar y siguió su camino como quien sabe bien adónde va.
Él lo rehizo todo con la facilidad e inmediatez propios de quien ya tiene vasta experiencia en ello. Yo tomé una hoja de papel, dibujé mi repentina soledad, la mirada perdida, el tiempo infinito sin él, el aire a derrota… Su siguiente destrucción fue la mejor elección antes de comenzar a creerlo. La intuición me dice que esto aquí no ha terminado.
Ganas de odiarlo así tan confundido, claramente sobran. A veces es divertido perder: escoba nueva siempre barre bien.

25 de septiembre de 2016

Bailar


Voy a robar tu concentración para que me extrañes y busques mi cara, mi voz y mi esencia en tus recuerdos intactos. Imagíname invisible repetida en cada espacio, caminando por tus calles como antes, soñando con levantar la vista y que inesperadamente estés ahí. Deséame ficticia entre tus sábanas hambrientas de los dos, favorita en tu historia, guerrera incansable en tus guerras.
Despierta con la intención de guardarte una vez más el secreto de que me sentías contigo y en esas fantasías interminables tus labios recorrían mi piel sin pausas. Sonríe cómplice de la sorpresiva pero oportuna casualidad que redibuja todo con absoluto descaro. Apostemos a que tú eres suerte y yo el destino, contrariando la costumbre por correr a contramano.
Invítame a bailar ahora que no logras pensar. Incendia mi mundo y que todo vuele en mil direcciones diferentes, quédate transparente detrás de las líneas de mis poesías convertido en el guardián de esta mujer sin dueño. Bailemos simple, desprejuiciados, al filo del ridículo como lo hacen los amores desencontrados que descubren cuan fácil es dar punto final a la soledad.
Solo aún falta que te atrevas a amarme sin quedarte nada dentro, y vuelvas casi llegando tarde pero sin embargo a tiempo.