29 de septiembre de 2010

Tonto

TONTO

Tonto, me lo tenías que decir. Yo también te quiero, para qué te callaste, para qué perdimos tiempo.
Yo no me iba a enojar, ni pensaba cambiar mi manera de actuar. Todo iba a seguir siendo igual, para qué tardaste tanto.
Creí que lo hacías a propósito, creí que desaparecías para que yo te extrañara... pero ni me imaginé que te alejabas para inventar el mejor modo y momento de abordar. Al final ¡qué extraños somos! ¡qué tontos fuimos! ¡amandónos sin decirlo por temor a fracasar!.
Me pregunto que hubiese pasado si hubiésemos tenido el coraje, si Tú hubieras tenido el valor, y yo la comprensión... pero mucho antes. Mucho antes, tontos los dos, esto podría haber sido mucho antes. Yo ya sabía que no quería ser tu amiga, desde el primer minuto lo supe.
Un beso al sapo, ¡y conviértete en príncipe!. Y si no, da igual... yo te querré tal cual.

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25 de septiembre de 2010

Libre

LIBRE

Yo hago lo que quiero
cuando quiero, si es que quiero
yo dirijo lo que tú haces
y direcciono tus pensamientos.
Yo soy libre, despreocupada,
mujer sin inhibición
de esas que no apagan la luz
cuando tú quieres mi amor.
Soy libre, desorbitada,
diferente a las demás,
ninguna tonta si conviene
ninguna muda si es mejor.
Yo soy libre, no sé perder
porque siempre me enseñas a ganar...

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Cuando llueve

CUANDO LLUEVE

Cuando llueve ya no hay flores, aunque sea primavera
ni un buen parque los domingos que convierta la nostalgia
ni canciones que me ayuden a olvidarte sin retorno
tampoco buenos poetas que empeoren la despedida.

Cuando llueve no hay rincones en los que no haga frío
aunque alumbren quince soles y sonrían las estrellas.
No hay persona que camine que pueda cambiar las cosas
ni un abrazo que consuele cuando todo se derrumba.

Cuando llueve aquí no hay nadie que sostenga mis espaldas
que se ofrezca a ser impulso si ya no puedo avanzar.
No hay humano que desborde de amor y compasión
que decida con voz propia ser mi humilde distracción.

Cuando llueve, llora el cielo.
Ahora también está lloviendo,
ahora también me estoy mojando...

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En tus brazos

EN TUS BRAZOS

En tus brazos la oración se transforma en prohibición, los pensamientos en acción y el techo en constelación. Las paredes nos miran cómplices, acostumbradas a nuestro amor. La luna que entra por la ventana nos ilumina sin implicación en esos planes que imaginamos para no olvidar la pasión.
La lluvia pasea toda consternada por no saber cómo dejar el fuego apagado. El aire da giros, como huracanados, como si quisiera dejarnos enfriados. El suelo, inseguro, tiembla a pasos cansados, para no dejarnos quietos, para no dejarnos tiesos...
El reloj casi al costado de una de las dos almohadas nos avisa con entusiasmo que todo recién comienza, que aún nos resta mucho tiempo hasta sentirnos derrotados, y al mismo tiempo victoriosos, por habernos completado.
Completa mis espacios, responde mis incógnitas. Total volveré de nuevo a que repitas el ritual.

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